Obras desconocidas de Gaudí

Rejas de hierro forjado que dan entrada al Palau Güell de Gaudí, en Barcelona

Una visita completa a Barcelona, por corta que sea, debe incluir una serie de monumentos sí o sí: la catedral, la Pedrera, las Ramblas, la Sagrada Familia… De hecho, la obra de Gaudí constituye buena parte de esta lista, pero su genio se extiende mucho más allá de los edificios más típicos que todos conocemos y queremos visitar. Si quieres descubrir cuáles son estos monumentos menos conocidos de Gaudí, te invitamos a dar un paseo con nosotros por su obra más oculta. ¿Te apuntas?

En el barrio del Raval, en pleno corazón histórico de Barcelona, se encuentra otra de las obras menos famosas del arquitecto catalán, pese a que lleva un nombre muy conocido por otra de sus obras: se trata del Palau Güell. Es uno de los primeros encargos importantes del artista, y por ello puso mucho esfuerzo en diseñarla y llevarla a cabo. Está muy inspirado en el arte oriental, a diferencia de otras obras más famosas: aires hindús, persas e islámicos se combinan en este edificio que, durante prácticamente una década, fue la residencia de Eusebi Güell, promotor del parque del mismo nombre.

Podrás visitarlo de martes a domingo: en invierno está abierto desde las 10 hasta las 17:30, mientras que en verano abre hasta las 20 h. Llegar es muy fácil: puedes hacerlo en metro (L3 y L4), en ferrocarril, en bici, a pie… Como te decíamos, ¡está en pleno centro! Además, está muy cerca del puerto y del paseo marítimo.

Cúpula del Palau Güell

Sin embargo, si hay una obra de Gaudí que sorprende por su ubicación es la fuente de Hércules, que encontrarás en el Palacio de Pedralbes. Se trata de una fuente modernista que ya anunciaba el genio creador de Gaudí: el caño de hierro forjado representa un dragón, de cuya boca cae el agua a una pila de piedra con el escudo de Cataluña esculpido. La acompañan un banco de piedra y una peana con el busto de Hércules, a quien Gaudí también dedicó la reja de entrada de la portería.

Su ubicación, en medio de un bosquecillo de cañas de bambú, hizo que la fuente permaneciera oculta y que, con el tiempo, cayera en el olvido hasta que a principios de los años 80 fuera redescubierta como obra de Gaudí.

Esta fuente fue construida en 1884 en una finca que el mismo Eusebi Güell había adquirido, y se construyó un palacete neogótico y una capilla. Posteriormente, Güell cedió este palacete y parte de sus jardines a la corona, en agradecimiento por haber recibido el título de conde.

Fuente de Hércules en el Palacio Real de Pedralbes. Obra de Antoni Gaudí

El nombre de Hércules lo toma del busto que preside la fuente (Autor: SantiMB.Photos / photo on flickr)

Fue en este momento cuando pasó a denominarse Palau de Pedralbes, y se convirtió en residencia real en 1919, justo un año después de que Güell lo cediera. Otra de las sorpresas que esconden estos jardines es el umbráculo, una pérgola parabólica que también ideó el arquitecto catalán. Es una estructura de hierro muy sencilla recubierta por plantas trepadoras.

Además de estas obras de Gaudí, que pasan muy desapercibidas para la mayoría, los jardines de Pedralbes son una opción perfecta para pasar una tarde rodeados de vegetación, fuentes y esculturas. ¡Te sorprenderá!

Albergue Barcelona

Photo credit: teachandlearn / Foter / CC BY-NC-SA

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One Comment

  1. es molt estrany de que no es parli gens del seu amic intim i sucseso del 1926 al 1936 a la dirccio de la Sagrada Familia de Barcelona de l’arquitecte en Domenec Sugranyes Gras auto d’una editada al 1918 o 1920, amb tres volums. Una preciositat .
    Una cordial salutacio. Perdoneu alguna omisio

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