Monumentos de Barcelona: Casa Batlló

El tejado de la Casa Batlló tiene forma de Dragón

Custodiada por un inmenso dragón que descansa en su tejado, la Casa Batlló sorprende a todo aquel que se desplaza hasta el Paseo de Gracia para visitarla. ¡Sí, hemos dicho un dragón! Pero no te preocupes, ¡no es un dragón malvado! Sus escamas de colores se convirtieron poco a poco en tejas irisadas, y desde las alturas aguarda, paciente, a que los visitantes se percaten de su presencia mientras descansa bajo el sol.

Pero este ser mitológico no es la única sorpresa que te espera si decides visitar este edificio singular: la fachada está recubierta de miles de pedacitos de cristal —el famoso trencadís que Gaudí convirtió en su marca personal— que brillan al sol y son un auténtico espectáculo de luz y color cuya tonalidad va variando a lo largo del día.

La forma de Casa Batlló evoca el oleaje del Mediterráneo y, también, las laderas de Montserrat. Los guiños a la naturaleza no son escasos, como es propio en la obra del arquitecto catalán: las columnas tienen formas óseas y representaciones vegetales, y corona el edificio una torre de forma bulbosa, similar a una cabeza de ajo, rematada por una cruz de cuatro brazos.

Cruz de cuatro brazos junto al tejado con forma de dragón, con el cielo de febrero de fondo

La Cruz de 4 brazos, junto al tejado con forma de dragón, corona la Casa Batlló

Hay quien dice que, en realidad, este edificio es una alegoría de la leyenda de San Jorge y el dragón: de este último ya te hemos hablado, y la cruz de la torre representaría la espada de donde brota la sangre, formada por las tejas rojizas de esa parte del terrado. Las víctimas del dragón estarían representadas por las columnas con formas óseas y, también, por algunas calaveras que no poca gente dice ver en los balcones.

La mejor forma de descubrir qué hay de cierto en todo esto es acercándose hasta la propia Casa Batlló y verlo con tus propios ojos, ¿no te parece? Gaudí convirtió esta casa en el máximo exponente del modernismo catalán, y desde luego no puedes quedarte solo con el exterior: la parte interior de la casa te dejará con la boca abierta, ya lo verás.

Te adelantamos, por ejemplo, que muchos expertos interpretan la escalera que va de la planta baja al vestíbulo como la cola del dragón del tejado, porque su forma parece la columna vertebral de un animal. También es muy llamativa la forma de las paredes del desván o la chimenea del salón principal, ubicada en un hueco con forma de seta.

Un elemento característico de la Casa Batlló es su chimenea con forma de seta, en el despacho del Señor Batlló

Un elemento característico de la Casa Batlló es su chimenea con forma de seta. (Autor: Casa Batlló / photo on flickr)

En el comedor, el ventanal es una evocación del Patio de los Leones de la Alhambra de Granada y te sorprenderá el cielorraso que imita una infinitud de gotas de agua que parecen caer del techo. Y no te pierdas el patio de luces: los azulejos van del azul al blanco en  un degradado que evoca una cueva submarina, sensación que aumenta todavía más la claraboya de cristal de la parte superior.

Ya te lo hemos dicho: el interior también guarda muchísimos secretos solo accesibles para los visitantes más atentos. ¿Te animas a descubrirlos todos? Será una experiencia excepcional, ¡no te quepa duda!

Albergue Barcelona

Photo credit: aine60 / Foter / CC BY-NC-ND

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