Horta: La Fuerza de un Barrio

Can Travi - Horta

Horta no siempre fue un barrio; al igual que Sants o Sant Andreu del Palomar, Horta fue un municipio independiente hasta el siglo XIX.  Su historia se remonta a época medieval y su nombre proviene de San Juan de Horta, como se conocía en su día al municipio que, a su vez, perduró durante siglos de la mano de la familia Horta, propietaria de la zona entre el siglo XI y el siglo XIII.

Una zona de pasado agrícola que se expandía hasta el Parque del Laberinto de Horta o la finca Martí Codolar, que hoy es parte del complejo salesiano de la zona, y que ha crecido sorprendentemente en los últimos cincuenta años, limitándose con el Carmelo, el Guinardó y Nou Barris.

No es extraño encontrar antiguas masías, pequeñas calles serpenteantes propias de un pueblo e incluso pozos y acequias por toda la zona; un componente rural del que el siglo XX sacó partido mediante los cuatro torrentes que bajaban desde la Clota y que sirvieron para que brotasen un gran número de lavanderías.

Por ello, si tienes interés por visitar uno de los barrios con más encanto de toda la ciudad, te recomendamos que te acerques hasta Horta con alguno de los buses que lo atraviesan o con la línea 5 del metro, cuyas salidas dan a sus dos centros neurálgicos: la Plaza Ibiza y la calle Tajo.

Plaza Ibiza

La Plaza Ibiza es el corazón del Barrio de Horta

Un recorrido por el barrio de Horta nos permitirá visitar fincas rústicas que todavía se conservan, como Can Mas Deu, una masía del siglo XVII construida sobre ruinas romanas que hoy es un centro social ocupado con más de trescientas personas y actividades de ecología, activismo y autogestión.

Algunas más alejadas, como la finca de la familia Martí Codolar resiste a los pies de la Ronda de Dalt, muy cerca del Hospital de la Vall d’Hebrón, mientras que otras se han reconvertido y reinventado en negocios de restauración: Can Travi o Can Cortada son dos ejemplos. También se han convertido en grandes bibliotecas, como Can Mariner, proyectos educativos con vida propia como Can Baró o centros de formación al estilo de Can Soler o Ca n’Andalet.

Can Cortada - Horta

Can Cortada es un ejemplo de antigua masía reconvertida en negocio del Barrio de Horta

El barrio de Horta, además, conserva su corazón en la Plaza Ibiza, un área peatonal recientemente remodelada donde se establecen puestos ambulantes durante el verano y el 23 de abril, día de Sant Jordi. En las calles adyacentes se localizan un gran número de bares y restaurantes muy conocidos: como el Quimet, el Louis Se Va, Los Peques o el Setze, entre otros; y a pocos metros topamos con la Plaza Bacardí, otra de las zonas más concurridas de noche y de día donde disfrutar de un aperitivo o de unas copas entre amigos.

Sin embargo, desde aquí te recomendamos un paseo hasta la calle Aiguafreda, que todavía mantiene la estructura y la disposición urbana de las primeras décadas del siglo XX y sus lavanderas: empedrado, casas bajas y mucho verde entre los pozos y los lavaderos. Una pequeña joya que se oculta entre las calles Granollers y Llobregós que ha resistido el paso de un siglo de historia.

Si quieres visitar la Barcelona más auténtica y cercana a sus raíces, el barrio de Horta es quizá tu mejor opción, con fincas rústicas, neoclásicas y una crónica que transcurre entre el campo y la ciudad. ¿Te animas a descubrirlo?

Albergue Barcelona

Photo credit: cesar casellas / Foter / CC BY-NC-SA

Esta entrada también está disponible en: Inglés, Francés, Catalán

Deja un comentario

(*) Obligatorio, tu correo nunca será publicado